
Las iniciativas de Reforma sobre el petróleo de Felipe Calderón atentan contra la Constitución. Propone modificar leyes secundarias y violar la letra y el espíritu del artículo 27 constitucional.
Quiere otorgar permisos a extranjeros para privatizar la exploración, la perforación, la refinación, la petroquímica, el transporte, los ductos y el almacenamiento de petrolíferos. Lo cual significa entregar en beneficio de unos cuantos el patrimonio de todos los mexicanos.
Por si fuese poco, están proponiendo que no haya licitaciones públicas y que se asignen de manera directa contratos de obras y de servicios, con lo cual tendrían manos libres para continuar haciendo negocios y con ello agravar aún más la corrupción en PEMEX.
No aceptamos la privatización de la industria petrolera, y mucho menos que este acto de despojo y corrupción se quiera llevar a cabo a espaldas del pueblo de México.
Y sí no, juzgue usted la siguiente nota informativa